Los 10 errores más comunes que cometes con tu sofá

El sofá es uno de los muebles de tu hogar más utilizados y apreciados en cualquier vivienda. Es el lugar donde nos relajamos después de un largo día de trabajo, donde nos reunimos con amigos y familiares, y donde disfrutamos muchos de nuestros momentos de ocio. Sin embargo, para mantener nuestro sofá en óptimas condiciones y prolongar su vida útil, es importante conocer las acciones que debemos evitar a toda costa.

A continuación, te presentamos los 10 errores más comunes que cometes con tu sofá. ¡Toma nota! Seguro que te sentirás identificado con algunas de estas malas acciones.

  1. Nunca has consultado el manual de mantenimiento de tu sofá

Cada tipo de sofá tiene sus propias instrucciones de limpieza y cuidado, en función de sus características técnicas, material con el que está realizado o el tejido con el que está confeccionado. Ignorar estas recomendaciones puede dañar la tela o el material del sofá, disminuyendo su durabilidad y perjudicando con el tiempo su apariencia estética.

  1. No rotar y mullir los asientos y respaldos

Para evitar el desgaste desigual, es importante rotar y dar la vuelta a los cojines del sofá con regularidad. Esto ayuda a distribuir el peso de manera uniforme y a mantener la forma original del sofá. Otro consejo, en caso de no poder mover los asientos de tu sofá, es que vayas cambiando el sitio donde te suelas sentar. De esta forma, el desgaste diario será más equilibrado y con el tiempo evitar que un lado esté más hundido o deformado que otro.

  1. No aspirar regularmente

La acumulación de polvo, migas y pelos de mascotas puede afectar la apariencia e higiene del sofá. Aspira el sofá regularmente para eliminar la suciedad y los alérgenos, especialmente en las grietas y hendiduras. Utiliza siempre boquillas en tu aspirador que no puedan arañar el tejido mientras lo limpias.

  1. Exponer el sofá a la luz directa del sol

La exposición prolongada a la luz solar puede descolorar y debilitar la tela del sofá. Coloca tu sofá en una zona del salón que no esté en contacto directo con los rayos del sol, o echa las cortinas, estores o persianas para protegerlo de la luz directa cuando no esté en uso.

  1. Saltar sobre el sofá

Sabemos que tú, como adulto, no lo harás. Pero si tienes niños en casa, debes saber que, aunque pueda parecer divertido en el momento, saltar sobre el sofá puede debilitar su estructura interna y causar daños irreparables a largo plazo. También tirarse en el sofá sin un mínimo de cuidado puede con los años disminuir su durabilidad y el tejido puede verse afectado con estas tensiones que provocamos con nuestro cuerpo al dejarnos caer sobre el sofá.

  1. Cuidado al comer y beber en el sofá

Aunque el tejido de tu sofá sea anti-manchas o de fácil limpieza, ¡no debemos jugárnosla! Los derrames de líquidos y las manchas de comida son algunos de los problemas más comunes en los sofás. Si tu tejido es, como hemos dicho, anti-manchas o de fácil limpieza, sin duda será más fácil mantenerlo con el tiempo, pero si usamos el sofá como lugar diario de comidas y cenas, esto puede provocar a largo plazo que las manchas de comida terminen desgastando aún más el tejido. Recuerda siempre consultar a la hora de comprar un sofá con nuestro equipo, cuáles son los métodos y productos de limpieza más recomendados según cada tejido y sofá. Si sufre un accidente y lo manchas, recuerda limpiarlo de inmediato para evitar que la mancha se seque e impregne el tejido. Otra opción puede ser utilizar protectores o fundas lavables.

  1. Colocar objetos pesados sobre el sofá

Evita colocar objetos pesados o afilados sobre el sofá, ya que pueden causar abolladuras, rasgaduras o arañazos en la tela. A muchas personas les pasa que van a limpiar la casa y colocan los objetos encima del sofá, o se van de viaje y terminan poniendo la maleta encima para cerrarla. Evita todo este tipo de acciones y mantendrás tu sofá como el primer día.

  1. Fumar cerca del sofá

Por supuesto, si se fuma en el sofá corremos el alto riesgo de provocar daños en el tejido irreparables debido a las quemaduras. Sin embargo, el propio humo del cigarrillo y del ambiente fumador que se genere en el mismo espacio donde se encuentra el sofá puede impregnar la tela con facilidad, dejando un olor desagradable y difícil de eliminar con el tiempo.

  1. Dejar que las mascotas se suban

Las garras afiladas de las mascotas pueden causar rasguños y desgarros en la tela del sofá que son muy difíciles de arreglar. Entrena a tus mascotas para que no suban al sofá o coloca protectores para evitar estos daños.

  1. No utilizar fundas protectoras

Si ninguno de los nueve errores que te hemos expuesto querrás evitar, una funda protectora deberás colocar. Y aunque nos ha salido un pareado, una protección extra con este tipo de fundas puede ser la mejor inversión para prolongar la vida útil de tu sofá. Con ella, protegerás tu sofá contra derrames, manchas y desgaste general. Y además, se pueden quitar fácilmente para lavarlas.

Como ves, si sigues estos consejos y evitas estas malas acciones, podrás mantener tu sofá en excelentes condiciones durante muchos años y disfrutar de su comodidad y estilo como el primer día.